Este blog nace para contar la historia de los pueblos de la comarca de Torrijos a través de imágenes y microrelatos.
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viernes, 12 de febrero de 2016

TORRIJOS SEGUNDA REPUBLICA: JOSÉ FISCER BARBEYTO.

Retrato a carboncillo de José Fiscer Barbeyto, cedido
por la Diputación Provincial de Toledo.
Toledo, 20 de enero de 1933. Inauguración del Hospital Provincial de la
Misericordia, dependiente de la Diputación Provincial de Toledo presidida
por José Fiscer Barbeyto. Sin bata blanca, en el centro Niceto Alcalá Zamora, a su izquierda
Fiscer y  a su derecha Manuel Azaña.  Foto Rodríguez.


Toledo, 20 de enero de 1933. Inauguración del Hospital Provincial de la
Misericordia, dependiente de la Diputación Provincial de Toledo presidida
por José Fiscer Barbeyto.  Vestidos de oscuro, en el centro Niceto Alcalá Zamora, a su  derecha
Fiscer y  a su izquierda Manuel Azaña. Foto  Rodríguez.


MÁS DATOS BIOGRÁFICOS INÉDITOS DE JOSÉ FISCER BARBEYTO ( 1882-1959)


           
              José Fiscer Barbeyto nace en el año 1882 en el pueblo de Morón de la Frontera (Sevilla). Sin embargo, sus antepasados familiares se relacionan con el municipio de La Carolina (Jaén), de donde es oriundo el apellido Fiscer.
            Las saga de los Fiscer, de ascendencia alemana, llegaron a Sierra Morena a finales del siglo XVIII, en el seno de las repoblaciones andaluzas que derivaron en la creación de las “Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena” a partir de  1767, durante el reinado de Carlos III.(7)
            José Fiscer tuvo familia y vínculos personales en la localidad de La Carolina, como así lo revela su propio testimonio expuesto en la cárcel de Talavera de la Reina en 1941. Aquí, ante el juez militar, para demostrar sus buenos antecedentes, afirma haber sido educado en el seno de una familia católica y religiosa del municipio jienense.
            Durante su estancia andaluza, José Fiscer se licenció en Medicina y Cirugía, oficio que ejerció durante gran parte de su vida, siguiendo la tradición de formación universitaria de su estirpe. Así, en la “Memoria del estado de la Universidad de Granda” publicada en 1894, aparece un Benigno Fiscer y Barbeyto, hermano de José Fiscer, natural de La Carolina (Jaén), Licenciado como Bachiller por la Universidad de Granda entre 1887-1890.(8)
            Aunque comenzara a ejercer su profesión en diversos destinos,  rápidamente se afincaría en el pueblo toledano de Torrijos, en el año 1922. Aquí armoniza la medicina  con la política, de forma permanente, hasta 1936. En esos 14 años de estancia en tierras toledanas se convierte, por su talante educado, intelectual, moderado y afable, en una persona destacada en la provincia de Toledo, rodeándose en todo momento de los sectores más relevantes de la sociedad toledana. En este periodo, José Fiscer inicia su carrera política evidenciando las inquietudes por resolver los problemas social de la provincia de Toledo y de su municipio de acogida. A finales de los años 20, durante la Dictadura militar de Primo de Rivera, ejerce como teniente de alcalde de Torrijos.
            José Fiscer ya gozaba de un gran  prestigio, dada su formación intelectual y su enorme disposición política; a pesar de haber participado en un gobierno monárquico dictatorial. Por ello, tras la caída de la monarquía en 1931, se convierte  en uno de los más firmes candidatos para ocupar destacados puestos de responsabilidad en la naciente República.
            Con la convulsa proclamación de la Segunda República, José Fiscer vuelve al ayuntamiento de Torrijos como teniente de alcalde;  pero en este caso en la candidatura republicano-socialista que encabezada el también facultativo Agustín Ribera Cebolla.(9)
            Desde el primer momento, Fiscer se vincula con los partidos más moderados del panorama político republicano: primero en Derecha Liberal Republicana y luego en Izquierda Republicana. La primera formación era liderada por el político Niceto Alcalá Zamora, andaluz  y  licenciado en la misma Universidad de Granada, con el que Fiscer compartirá un perfil muy similar.
            Es nombrado Presidente de la Diputación de Toledo en abril de 1931. Durante su mandato, hasta noviembre de 1933, Fiscer se caracterizó por su moderación y tolerancia con todas las tendencias políticas y organizaciones religiosas. Así, su amigo personal Agustín Conde afirma en una carta en 1940, con el objetivo de limpiar su nombre de cara a las nuevas autoridades franquistas, que Fiscer, apostó en todo momento por el mantenimiento de los centros de beneficencia provincial toledanos de las Hermanas de la Caridad, y que por su defensa de los hospitales y centros de asistencia religiosos.(10)
            Durante este mandado de dos años al frente de la diputación toledana, Fiscer, impulsa nuevos proyectos para la provincia, como la inauguración del Hospital Provincial de la Misericordia de Toledo, dependiente de la Diputación provincial, en un acto celebrado el 23 de enero de 1933. A la ceremonia asistieron las máximas autoridades del Estado: el presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, y Manuel Azaña, presidente del Gobierno. La ceremonia se pudo realizar gracias a la colaboración de la Academia de Infantería y de la Fábrica de Armas. Durante el acto, el presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, hizo entrega al presidente de la Diputación Provincial de Toledo de un donativo de mil pesetas, dedicado a la adquisición de un microscopio modelo ESA94, que según el libro evidenciaba la preocupación por potenciar la investigación en el nuevo Hospital.(11)
            Tras las elecciones generales de noviembre de 1933, José Fiscer es  destituido como presidente de la Diputación de Toledo. A partir de ahí, empieza para el médico un periodo de crisis política, que coincide con la desaparición y refundación de Derecha Liberal Republicana, el partido  conservador al que Fiscer pertenecía desde 1931.
            Entre 1933-1936  Fiscer se mantiene apartado de la actividad política  por desilusión y falta de identificación con ningún proyecto. En estos años Fiscer centra su actividad profesional como médico en Torrijos. Pero en 1935  se afilia al partido Izquierda Republica, impulsado por el ex presidente del gobierno Manuel Azaña. Pero este nuevo encuadre político de Fiscer no fue tomado por convencimiento político, si no forzado por los acontecimientos políticos del momento, según su abogado Agustín Conde. Éste afirma que su defendido se afilia en 1935 a IR “para defenderse de los ataques de los rojos en Torrijos”.
            Tras el triunfo del Frente Popular en los nuevos comicios de febrero de 1936, el gobernador civil exige a Fiscer su reincorporación como teniente de alcalde del ayuntamiento de Torrijos, cargo que ocupaba en noviembre de 1933. Y tras el golpe militar del 18 de julio de 1936, sufre los dos peores meses de su vida que son narrados más ampliamente en el libro "Torrijos 1931-1944. La Guerra Civil".(12)



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(7) Información facilitada por Guillermo Fiscer L., familiar de José Fiscer Barbeyto.
(8) Información facilitada por Guillermo Fiscer L., familiar de José Fiscer Barbeyto. José Fiscer se licenció en Medicina en la Universidad de Granada, al igual que su hermano Benigno, dirigente de U.G.T. en La Carolina años después, y otros muchos destacados profesionales de la época, como los hermanos Manuel y Niceto Alcalá-Zamora, Fernando de los Ríos, o Francisco Giner de los Ríos, debido al prestigio profesional de esta universidad y ser un centro reconocido en Andalucía. Aunque también nos aparece su expediente académico en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1901 y 1903, en la facultad de la calle San Bernardo de la capital, ante de crearse la Ciudad Universitaria.
(9) Hemeroteca, Biblioteca Castilla La Mancha, El Castellano, 22 de abril de 1931 y BOP de esa misma fecha.
(10) Archivo General e Histórico de Defensa, sumario 11.232 seguido contra José Fiscer Barbeyto.
(11) Hemeroteca, Biblioteca Castilla La Mancha, El Castellano, 24 de enero de 1933.
(12) Morales Gutiérrez, Juan Antonio: Torrijos 1931-1944. La Guerra Civil. Autoedición, Toledo, p. 45.



     



jueves, 4 de febrero de 2016

ELECCIONES GENERALES DE FEBRERO DE 1936.


  CAMPAÑA ELECTORAL.



Tres jóvenes falangistas acaban de pegar un cartel de
Falange en la calle Comercio de Toledo. Foto Archivo Rodriguez.



Mitin de Gil Robles en el teatro Rojas de Toledo.
Foto Rodríguez, 23 de enero de 1936.





José Mª Gil Robles era apodado "El Jefe". Foto Rodríguez, teatro Rojas, 23 de
enero de 1936.





Mtin de Manuel Azaña, en vísperas electorales, 13 de febrero de 1936, casi
cerrando la campaña. Unos días antes estuvo Largo Caballero en el
mismo escenario, como denota el retrato de Lenin presidiendo el acto. Foto
Rodríguez.
Teatro Rojas de Toledo, 23 de enero de 1936. Los carteles alusivos
de ¡ Viva el Jefe! son bien explicativos de que Gil Robles está en el escenario.
Foto Rodríguez. 

                     Con anterioridad a las elecciones se vivieron momentos de euforia. En  Torrijos se celebró un acto de Acción Católica, presidido por el diputado por Toledo Julio González Sandoval. Éste prometió la construcción de un puente sobre el Tajo que beneficiaría a la comarca de La Puebla, Gerindote, Burujón, Albarreal. Sustituiría a la barcaza de la finca Ventosilla, donde días atrás una camioneta llena de jóvenes cayó al río, falleciendo cuatro de éstos. También influyó el apoyo de la familia Calderón que ya eran propietarios de la finca Alcubillete, muy próxima al lugar citado y de la fábrica de conservas vegetales La Piedad, que empleaba a más de 300 obreras de La Puebla de Montalbán.*(El Castellano, 2 febrero 1935).
            También José Antonio Primo de Rivera aprovechó el momento para dar un mitin de La Falange en el cine Moderno de Toledo (24-febrero-1935). El secretario general, Manuel Fernández Cuesta, expuso el programa doctrinal puro de su partido combatiendo al capitalismo de condición financiera. Abogó por el nacionalismo, por la mejor distribución de la riqueza, el imperio de la verdadera justicia social y la igualdad de los hombres ante el trabajo. En su alocución final, José Antonio comenzó diciendo que reprochaba la poca asistencia de obreros, pues es a ellos a quien quiere dirigirse; no admitiendo el paro y hambre que sufre un importante contingente de ellos. Dijo no aceptar el postulado de las derechas a estimar que España estaba huérfana de fe en sus destinos históricos.
                      Los partidos iniciaron contactos para la formación de coaliciones de cara a la consulta electoral que se avecinaba, ya que la experiencia les indicaba la conveniencia de coaligarse. De un lado estaban las fuerzas conservadoras, antimarxistas y contrarrevolucionarias: desde la Falange hasta los Agrarios, pasando por la CEDA y el Bloque Nacional. De otro, los partidos republicanos de izquierda, socialistas y comunistas, apoyados por las organizaciones sindicales. En el centro, sólo quedaban los restos del desprestigiado Partido Republicano Radical, los Progresistas de Portela y los Moderados de Maura, entre otros.
            A diferencia de los que sucede en 1933, las derechas no iban totalmente unidas a las nuevas elecciones, pese a que en una serie de provincias se establecieron acuerdos. Gil Robles, seguro del triunfo, prescinde de algunos sectores antimarxistas, como la Falange. Como consecuencia de ello, este partido político se ve obligado a presentar candidaturas en ciertas circunscripciones como Toledo, donde se presentó su líder, José Antonio Primo de Rivera.
            Las izquierdas, en cambio, escarmentadas por lo sucedido tres años atrás, logran constituir el llamado Frente Popular. Éste confecciona un programa, relativamente moderado, afirmando que sólo gobernarían con republicanos de su misma ideología; que no se nacionalizará la banca ni la tierra; que toda expropiación se realizará mediante la oportuna y justa indemnización. Además prometía intensificar la enseñanza primaria para terminar con el analfabetismo y  garantizar el orden público. Aparte de todo esto,  como primera y más urgente medida, propugnaba una amplia amnistía para toda clase de delitos políticos y sociales, especialmente para los cometidos con ocasión de los sucesos revolucionarios de Octubre de 1934. El diputado derechista Calvo Sotelo responsabilizará a Azaña, meses después, de no estar cumplido su programa electoral.*(Diario de Sesiones 15 abril 1936)
        
            El fundamento y eje en torno al cual giraba toda la propaganda electoral era el anticomunismo, para las derechas, y el antifascismo, para las izquierdas. Pero resulta significativo resaltar al respecto que ni los comunistas ni los fascistas tenían en la España del 1936 la fuerza e influencia que sus enemigos les atribuían.
            En la provincia de Toledo, las izquierdas se presentaron bajo las siglas del Frente Popular. Dicha coalición estaba formada por dos socialistas y cuatro republicanos. Las derechas se agruparon en la llamada Candidatura Antirrevolucionaria(C.A.). En ella figuraban seis hombres de la CEDA, un Tradicionalista y otro agrario natural de Escalona, Luis Felipe Sánchez Cabezudo.
            La campaña fue muy intensa en la provincia de Toledo.  Las calles y paredes de la capital se llenaron de planfletos, carteles y pasquines. El alcalde  difundió una nota al respecto que decía: “A todos los grupos que se aprestan a las elecciones: Es francamente vergonzoso en una población como Toledo, el ver manchados sus mejores edificios y monumentos con inscripciones y llamadas políticas...”. En el Boletín Oficial de la Provincia se publica una circular con una serie de prohibiciones electoralistas, tales como ataques al Jefe del Estado, a las Cortes, injurias a los Ministros, al Ejército o que induzcan a la rebelión.*(B.O.P. 1 febrero 1936).
            El apasionamiento de ambos bandos se patentiza en sus eslóganes: “La revolución no pasarán" “, “Vota por Dios y por España”, “Con la libertad y la higiene”, “Pan, trabajo y libertad”, “Obrero: Sin paz no hay trabajo”, “La revolución perturba la paz y ahuyenta el dinero. Para asegurar tu jornal, vota a la derecha.*(El Castellano 8 febrero 1936). El editorial de El Castellano del día 21 de enero decía: “Cara al 16 de febrero. Toledano, medita y no vaciles en votar por la continuidad de la familia, la paz y el trabajo. Vota al bloque contrarrevolucionario. Se lucha contra el movimiento ateo y contra la profanación de los sentimientos católicos. No poner en peligro  la unión de la patria conseguida por los Reyes Católicos”.
            La candidatura por Toledo del Frente Popular la componían: Santiago Muñoz (socialista), Virgilio Carretero (comunista), Manuel A. Ugena (Izquierda Republicana), Moisés Gamero(socialista), Félix Urabayen(Izquierda Republicana), Emilio Palomo Aguado(Izquierda Republicana) y Andrés M. Torres(Unión Republicana). Las listas eran abiertas, es decir, se podía votar ocho miembros de distintas candidaturas, mezclando unas con otras. El escrutinio se contabilizaba contando los votos de cada candidato, no los de su candidatura.
             El día 7 de febrero, el líder socialista Largo Caballero intervino en un mitin en el teatro Rojas de la capital, que el diario católico El Castellano narraba así:

           "A las siete de la tarde comenzó el mitin organizado por el Frente Popular en El Rojas. Fue retransmitido por medio de altavoces al cine Moderno. El señor Largo Caballero fue recibido por el público con vivas al comunismo y puños en alto. Dijo que su deseo es que pronto pueda instaurarse en España una sola clase social y decretar una amplia amnistía a los presos. Pidió la reintegración a sus puestos de todos los obreros despedidos por los actos revolucionarios de octubre del 34”. Pero las afirmaciones más controvertidas y comentadas por la prensa de Madrid decían así: “yo no sé, ni puedo prometer, cuál será la conducta de la clase trabajadora después del triunfo, pero seguramente dependerá de la que sigan los hombres que gobiernen…..la conquista del poder político sólo se podrá conseguir por métodos revolucionarios”.

             El periódico católico El Debate lo interpretaba como una irresponsabilidad del líder socialista para controlar el movimiento revolucionario y le recordaba su turbio pasado en los sucesos de Octubre de 1934. 
            También Manuel Azaña, días después, ofreció otro acto electoral en el Rojas que El Castellano narraba así:

             “Comenzó recordando sus primeros años de lucha en la provincia de Toledo. Dijo que la coalición es un bloque en el que ni los republicanos son prisioneros de los socialistas, ni éstos de aquéllos. Criticó a las derechas, y afirmó el líder republicano, que la época política actual, gobernada por aquella, es la de mayor corrupción de la historia. También afirmó que el Frente Popular no preconiza la guerra civil, ni persiguen, ni han perseguido a ninguna institución religiosa, como tampoco se ha impedido a ningún creyente que practique su culto”.*(El Castellano 14 febrero 1936).

             La derecha llenó cines y salones en todos los pueblos de la provincia. En Fuensalida, el día 20 de enero, Dimas de Madariaga puso en pié a más de 3.000 asistentes. Participaron las comisiones de Acción Popular de Portillo, Huecas, Camarena y Santa Cruz. El citado orador realizó una enérgica crítica a la Ley de Términos Municipales.
             El salón de actos de la Juventud Católica de Torrijos, próximo a la Colegiata, se abarrotó para recibir a los dos líderes indiscutibles de la derecha toledana: Dimas de Madariaga y José Finat. El secretario de la Unión Diocesana de Toledo, Luis Moreno Nieto, se encontraba entre el público. El discurso de aquellos estuvo encaminado en demostrar lo poco realizado en materia de reforma agraria y el problema del paro. Alabó a la emprendedora familia Calderón, empresarios torrijeños, que llevaban varios años dando trabajo a casi 400 trabajadores de la industria y otros tantos en la agricultura.(El Castellano 2 febrero 1936).
           
Esta foto de José Antonio Primero de Rivera en Fuensalida, no
corresponde a la campaña electoral de los comicios de 1936. La
imagen fue publicada en el periódico ABC de fecha 23 de mayo de 1934
bajo el título: " Mitín fascista en Fuensalida". También intervinieron
Fernández Cuesta y Ramos Ledesma.





 El líder nacional de la derecha, Gil Robles, también viajó a Toledo el día 23 de enero. El acto se celebró en el Rojas y también se radió a los siguiente centros: cine Moderno, Centro de Acción Popular, Sindicato Católico y Salón Garcilaso. La prensa católica calculó la asistencia, en los citados locales y alrededores, en 10.000 personas llegados de todas partes de la provincia. Comenzó el mitin el señor Madariaga:

             “Estamos en La Imperial Toledo, en el altar de Dios y santuario de la Patria (…).Desde aquí decimos al jefe: Necesitamos el poder para salvar la unidad de España(….). Nos comprometemos a luchar y vencer, y si fuera preciso, ¡a morir!”. Finalizando así su intervención con una cerrada ovación”. El jefe, como así le llamaban a Gil Robles, acusó a la izquierda de promover una peligrosa revolución social y fue muy contundente al decir: “quien siembra arbitrariedades, recogerá tempestades de sangre.*(El Castellano 24 enero 1936).

            * En las pequeñas localidades de la provincia los enfrentamientos entre los asistentes a los actos electorales eran más frecuentes. Otras veces, no había salón habilitado para ellos y la fecha invernal impedía su celebración al aire libre. El escritor Arturo Barea, autor de La forja de un rebelde, pasaba largas temporadas en el pueblo de Novés y aquí se desplazó desde Madrid para intervenir en un mitin en el que actuó como maestro de ceremonia. Los otros cuatro oradores, eran un socialista, un comunista, un anarquista y un republicano. En la citada obra, Barea, narra las dificultades que padeció para organizar el acto y alquilar el único salón disponible en la población que había sido arrendado sine die por una persona influyente de signo contrario:

             “Comenzó un joven comunista explicando el programa del Frente Popular (....) Y así el orador encarriló su discurso sobre el levantamiento de Asturias. El alcalde se levantó de su silla y comenzó a dar puñetazos en la mesa. ¡ Silencio! ¡Silencio! Teodomiro se volvió al comunista y le dijo: Si vuelves a mencionar la palabra Asturias, suspendo el mitin”.*(Arturo Barea. La forja de un rebelde, pag. 570).

            En sus memorias, el entonces socialista, Sixto Agudo, cuenta su experiencia en la citada campaña:

             Fuimos a dar un mitin a Mascaraque, Paco Galán y yo. Cuando llegamos a la plaza del pueblo, nos estaban esperando el teniente de la Guardia civil para decirnos que el acto había sido suspendido por la autoridad. Pero mi compañero sacó su carnet de capitán de la Guardia civil y le obligó a cuadrarse. Pero, en Polán fue mucho peor. El mismo día de las elecciones visité las mesas de esta localidad y me encontré el local cerrado mientras se celebraba el escrutinio. Después de repetidas llamadas a la puerta, apareció el teniente de la Guardia civil y me detuvo. En los calabozos me encontré con el alcalde que era miembro del PCE.

             En La Puebla de Montalbán, el mismo día de las elecciones se rompió violentamente una urna en la mesa presidida por el cedista Eulogio Aguado Balmaseda. “ Se detuvo al autor de la agresión, llamado Cecilio de la Vega el Caqui”, según reza en el Libro de Actas municipales.*(Sesión 18 de febrero, facilitada por Alfonso Martín).
             El partido Agrario del señor Sánchez Cabezudo tuvo su culminación electoral celebrando un mitin en su feudo, Escalona. Estuvo acompañado por el jefe nacional de la citada formación, señor Martínez de Velasco, que esgrimió la base fundamental de su programa: la agricultura. El líder agrario toledano abogó por la defensa del campo tras la funesta política agraria de los hombres del bienio”, además de realizar un amplio examen al problema triguero y de la unión de las derechas. A esta misma localidad asistió Dimas de Madariaga en representación de Acción Popular. Meses después, en julio de 1936, sería asesinado por milicianos incontrolados en un lugar cercano a esta villa.
            José Antonio Primo de Rivera acudió a Carpio de Tajo a dar un multitudinario mitin. Se desplazaron al mismo falangistas pueblanos, algunos de ellos amigos personales del líder como Julio Rodríguez.

         RESULTADOS:



            El número de electores en los 206 pueblos que comprendía ascendió a un total de 270.830, de los cuales, 15.587 correspondían a la capital. Con este número de votantes, procedía la elección de 10 Diputados a Cortes. En 164 de esas localidades triunfó la C.A. de Gil Robles, y en el resto el Frente Popular de Largo Caballero y Azaña. Aunque la diferencia de sufragios no fue muy grande, en la práctica y por aplicación de la Ley Electoral, 8 fueron los diputados elegidos por Toledo de la C.A. y 2 del Frente Popular.
            Desde las primeras horas de la noche del domingo se tiene la firme impresión de que en Toledo ha ganado la derecha, pero en España la victoria puede ser del Frente Popular. En la mañana del lunes se confirma el triunfo logrado por las izquierdas. En Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza y otras ciudades importantes la diferencia de votos no deja lugar a dudas. Ni siquiera habrá que esperar a una segunda vuelta prevista para el 1 de marzo. Aunque la diferencias de votos en toda España fue muy apretada, la aplicación de la ley electoral determina que los diputados de izquierda sean muy superiores a sus adversarios.
            Los candidatos antirrevolucionarios elegidos diputados por la provincia de Toledo fueron mayoría. Otros, como el torrijeño Juan José Benayas  y Sánchez-Cabezudo, del Partido de Centro Progresista no fue proclamado ; lo mismo le sucedió a José Antonio Primo de Rivera, con tan solo 1.479 sufragios. Esta no elección le privó de una inmunidad parlamentaria que le hubiera evitado, posiblemente, su muerte.    
            Los únicos pueblos de la comarca de Torrijos en los que ganó el Frente Popular fueron: Barcience, Cerralbos, Gerindote, Maqueda, Novés y Santa Olalla.



            Impugnación de la elecciones en la provincia de Toledo



            Durante la campaña existieron ciertas restricciones para el Frente Popular, ya que muchas Casas del Pueblo seguían cerradas por los sucesos de Octubre. También se siguió considerando apología del delito las simples referencias a Asturias y se suspendieron actos electorales. Por ello, el secretario general del PSOE, Manuel Aguillaume, fue el encargado de presentar las reclamaciones que concernieron a los colegios de 30 municipios y la anulación de las elecciones.
            El Comité Ejecutivo de dicho partido y la minoría parlamentaria socialista acordaron apoyar la impugnación de las actas electorales de Toledo. La iniciativa se frustró, sin embargo, en la Comisión de Actas del Parlamento, porque su presidente, Indalecio Prieto, impuso su criterio de renunciar a la mayoría de las impugnaciones, que luego no se llevaron a cabo. No era necesario, ya que, el Frente Popular había triunfado ampliamente a nivel nacional.*(José Mª Ruiz Alonso. La guerra civil en la provincia de Toledo)
           
            El día 20 de febrero, en el salón de actos de la Audiencia Provincial de Toledo, se constituyó la Junta provincial del Censo Electoral, presidida por el máximo responsable judicial de la provincia. Se dio lectura a todas las impugnaciones de las elecciones, en presencia de todos los candidatos que replicaban las acusaciones. A continuación pasamos a transcribir literalmente:

            Asisten además, en uso de su derecho a esta sesión, y ocupan lugar en los estrados, los candidatos proclamados: Dimas de Madariaga, Félix Avia, Dimas Adanes, Luis Felipe Sánchez Cabezudo, Víctor Paredes, Silvano Cirujano, Orencio Labrador, Moisés Gomero, Andrés Torres, Manuel Aguillaume, Santiago Muñoz y Rodríguez Iglesias.
            Seguidamente, y por orden alfabético, fueron puestos sobre la Mesa los pliegos recibidos de cada una de las Secciones de las localidades de la provincia, a excepción de Segurilla, que no ha sido recibida aún.
            Antes de proceder a la apertura de pliegos, invitó  la Presidencia a los señores candidatos presentes para que, si lo deseaban, pudiesen examinar y adverar la legitimidad de los sellos estampados en los pliegos emitidos por las Mesas Electorales de cada localidad.
            El candidato Sr Gomero realiza una reclamación previa, se extraña de que siendo el acto público se pongan trabas y dificultades para su acceso a la sala. El Sr. Presidente le responde que en el Salón se encuentra el número suficiente de personas que el mismo permite.
            Insiste el Sr. Gomero en que deben pasar al Salón el mayor número de personas, asegurando que es necesaria la presencia de público porque hay cosas interesantes que oír. El Sr. Aguillaume indica que hay intención deliberada en que no asista público al acto, lo que mueve a confirmar su protesta contra la Junta.
            Por el candidato Sr. Labrador se reitera que el local está vacío y que a la clase trabajadora la policía no se les permite entrar, además de no haber representación obrera. Por la Presidencia se accede a que se admita tanto público como responda la capacidad del local.
            El Sr. Gomero dice, que como norma inicial para la discusión de las actas, se ha de partir de que en las elecciones se han realizado las mayores inmoralidades  a cargo de las derechas y de sus caciques. Advierte, que trae escrita una protesta para que se incluya en la cabeza del Acta, que dice así:
            “ A la Junta Provincial del Censo de Toledo.- Los que suscriben, candidatos a Diputados a Cortes que integramos el Frente Electoral de Izquierdas, en el ejercicio que les confiere al artículo 51 de la vigente Ley Electoral, exponen: Que existen hechos de tal naturaleza que vician de nulidad las elecciones verificadas el día 16 de Febrero de 1936. La enumeración detallada de todos los hechos sería labor ímproba y su examen nos llevaría largo tiempo.
             Para sintetizar, las protestas se dividen en dos partes:
            Primera.- Sobre hechos anteriores a las elecciones, decir que se nos impidió el libre ejercicio de los derechos constitucionales reconocidos en nuestra Carta Fundamental de la República.
             El Sr. Gobernador civil estuvo siempre en disposición afable para sus promesas, pero con absoluta ineficacia en los hechos. Queremos resaltar, según su propia e imprudente confesión, que su misión en esta provincia era la de defender y sacar a flote a un determinado candidato ministerial.
            Por otra parte, las Autoridades locales, en su totalidad en poder de enemigos de la República, han sido los mayores obstáculos para nuestros derechos. Prueba de ello es la larga lista de actos públicos y mítines suspendidos o coartados, bajo el pretexto de limitaciones de hora. En nuestra campaña electoral se nos ha sometido a las vejaciones más humillantes, tanto por las Autoridades gubernativas como por la Guardia civil, y de ello hay constancia en la Prensa diaria. Se nos impide hablar en los pueblos, se nos ultraja, cachea y amenaza de muerte de la Guardia civil.
            Por si después de todo lo dicho fuera poco, días antes de las elecciones se nombran delegados gubernativos, en aquellos donde ya no los había de antes o donde aún había alcalde de elección popular, para suplir las deficiencias caciquiles de dichas Autoridades locales.

            Segunda.- Las inmoralidades y vicios de nulidad producidos por coacciones llevadas a cabo en el mismo momento de la emisión del voto a cargo de esas Autoridades. A otros electores se les compra el voto o se le suplanta su personalidad. Por todo ello, los candidatos que suscriben, solicitamos la nulidad de las elecciones verificadas en la provincia de Toledo el día 16 de Febrero de 1936, y la convocatoria de nuevos comicios.
            Seguidamente se procedió a la operación del escrutinio, haciéndose constar las protestas siguientes:

            ALBARREAL DE TAJO.- El candidato Sr. Aguillaume manifiesta que este acta le parece amañada por la Junta Municipal del Censo, ordenando la Presidencia que se una el sobre al acta, sin perjuicio de abrir aquel.
            El candidato Sr. Labrador protesta asimismo, y añade, que tanto esta protesta como la anterior llevan la solidaridad de todos los candidatos del Frente Popular. Sigue diciendo que en este pueblo existe un Sindicato Católico que ha coaccionado a los obreros, amanerándoles con expulsarles de las tierras si votaban a las derechas y llevando las papeletas abiertas. Los obreros coaccionados fueron Casimiro Palomo y Rafael de la Rosa
            ALDEAENCABO.- El candidato Sr. Carretero manifiesta que en este pueblo se designó para el cargo de Presidente de Mesa a un elemento de Acción Popular, médico de la localidad. Ha amañado las actas, además de haber coaccionado a los electores. Promete de todo esto actas notariales.
            ARCICOLLAR.- Por el Sr. Labrador se manifiesta que en este pueblo la fuerza pública y la Guardia civil ejercieron coacciones sobre los electores, amenazándoles con que les quitarían la Comunidad y no podrían vivir allí. Uno de estos obreros coaccionados fue Francisco Pantoja.
            BURUJON.- El Sr. Aguillaume dice que la elección no se efectuó el domingo porque no se presentó el Presidente de la Mesa. Éste remitió un telegrama a Toledo participando sus serios temores a una alteración del orden público.
            CALERA.- El candidato Sr. Gomero manifiesta que este pueblo es el de más solera socialista de la provincia. Las derechas aquí no tienen acogida, llegando a celebrar mítines sin contar con público. Dice que la Guardia civil conducía a los electores del brazo para votar, seguidos de los caciques con pistolas. En la campaña electoral se suspendieron dos actos y se persiguió a los obreros y poco memos que se les esposó por la Guardia civil.
            El Sr.Madariaga rechaza las afirmaciones y el Sr. Labrador protesta, por lo que el Sr. Presidente interesa moderación a los candidatos.
            CAMARENA.- El Sr. Labrador solicita la anulación aduciendo que se le suspendieron actos de propaganda. El alcalde, que es de Acción Popular, amenazó a los que llevaban la candidatura abierta. Indica que el Presidente, Secretario y Vocales de la Sociedad Obrera fueron despedidos por su patrono. El Sr. Madariaga desmiente que el alcalde sea de Acción Popular, en lo que insiste el Sr. Labrador, añadiendo que junto con cuatro o cinco caciques se introdujo en el Colegio Electoral repartiendo candidaturas de derechas.
            CAMARENILLA.-  El Sr. Labrador protesta de que la Guardia Civil del puesto de Archicollar coaccionaron a los trabajadores para que no fueran a votar.
            CARPIO DE TAJO.- Los candidatos del Frente Popular, además de las consabidas coacciones y amenazas a los obreros, los Presidentes de las Mesas leían candidaturas con tres votos más a Acción Popular por figurar en ellas tres hombres de Falange.
            CARRICHES.- Por el Sr. Labrador se protesta de las coacciones ejercidas por el delegado gubernativo y que han sido despedidos seis obreros por no votar a las derechas.
            CAZALEGAS.- El Sr. Gomero protesta porque se han utilizado urnas de alambre.
            CEBOLLA.- El Sr. Gomero protesta de las coacciones ejercidas por el Alcalde, que es de la CEDA y el alcohol.
            DOMINGO PEREZ.- Por el candidato Sr. Gomero se hace constar que cuatro o cinco días antes de las elecciones se nombró un delegado gubernativo que ha cometido toda suerte de atropellos y coacciones. También los patronos amenazaron con despidos y se han puesto obstáculos para la posesión de Interventores de izquierdas. Tampoco se han tolerado actos de propaganda.
            ESCALONA.- Por el candidato Sr. Labrador se india que los obreros Teófilo Sáez y Juan Rodríguez fueron despedidos por negarse a votar a las derechas. También se dice que se dio limosna a los pobres de Beneficencia, amenazándoles con quitársela de no votar a las derechas. Esta coacción la hicieron en presencia de Teófilo Rosado y otros más en el Cuarte de la Guardia civil. El candidato Sr. Sánchez Cabezudo niega las manifestaciones anteriores, y el Sr. Labrador agrega que a Domingo Sánchez Muñiz le puso la pistola al pecho el Teniente de la Guardia Civil por pretender evitar coacciones de las derechas.
            ESCALONILLA.- El Sr. Labrador manifiesta que el Alcalde, con apoyo del cabo de la Guardia Civil, realizó cacheos, coacciones y varias detenciones.
            GERINDOTE.- El candidato Sr. Muñoz manifiesta que el delegado gubernativo y unos escopeteros, días antes de las elecciones, amedrentaron al presidente de la Casa del Pueblo, y le amenazaron de muerte, después de encerrarle en su propia casa, y amenazarle con que sería muerto por la Guardia Civil en caso de salir.
            MALPICA DE TAJO.- El Sr. Gamero protesta porque el delegado gubernativo suspendió un acto electoral por dar un viva al comunismo.
            MAQUEDA.- Por el Sr. Gomero se protesta que el vecino Celso del Castillo Cruz ha ejercido coacciones sobre los electores.
            MENTRIDA.- El Sr. Labrador protesta por los atropellos del Gobernador para que el pueblo no vote libremente a las izquierdas. Que el Juez tenía una bodega abierta a todos los caciques. Que el interventor de izquierdas detuvo a uno de derechas que portaba una pistola. Que se han verificado despidos masivos de criadas.
            NOMBELA.- El Sr. Labrador protesta de que los caciques estén al servicio de los ricos, y que en las elecciones, el primer cacique fue el Gobernador y después del Alcalde. Éstos coaccionaron a los obreros Segundo y Alfredo (no recuerdo sus apellidos), llevándoles a casa del Alcalde, diciéndoles que peligraban sus vidas si no votaban a las derechas. Los Interventores no protestaron por la coacción de aquel, que incluso les amenazó con el bastón de mando.
            NOVES.- EL Sr. Labrador protesta por no traer el acta de la votación de la sección 2ª solicitando que se escrute. La Junta acuerda, por unanimidad, que se realice el escrutinio de esta sección.
            PAREDES DE ESCALONA.- El Sr. Labrador refiere las coacciones del Alcalde y de Braulio Peña realizadas contra el obrero Mariano Gómez y Eloy García, al que amenazaron con quitarle las cabras.
            PUEBLA DE MONTALBAN.-  El candidato Sr. Muñoz dice que el Gobernador nombró un delegado, sustituyendo al Ayuntamiento. Se realizaron coacciones y amenazas de quitar a los pobres de la Beneficencia y de no dar trabajo a quienes votaran a las izquierdas. En una fábrica de conservas en la finca Alcubillete de Cirilo Calderón se compraron votos y se amenazó a las mujeres con despedirlas si votaban a las derechas.
            PORTILLO.- No consta protesta alguna.
            QUISMONDO.- El Sr. Carretero formula la siguiente denuncia: 1ª Los elementos de Acción Popular llevaban a personas a las Mesas a votar, entregando papeletas de derecha en la misma urna. 2ª A Segunda Rodríguez la amenazaron con expulsar a dos hijas suyas del Hospicio, coacción que realizó el cura de Maqueda en compañía del médico de Quismondo y un empleado del referido Hospicio. 3ª El Sr. Sánchez Cabezudo compró 29 votos pagándolos en trigo, a razón de dos fanegas cada uno.
            RIELVES.- No existe protesta alguna.
            TORRIJOS.- El Sr. Labrador protesta por la coacción de los candidatos de derechas. También intervino del Teniente de la Guarda civil que auxilió a las Autoridades, incluso en la coacción a los trabajadores para que votaran a las derechas, en especial al candidato Sr. Benayas.
            SANTA OLALLA.- El Sr. Aguillaume, antes de proceder al escrutinio, advierte que la documentación viene dirigida al Sr. Presidente, encontrándose abiertos los cuatro sobres.
            VAL DE SANTO DOMINGO.- El Sr. Aguillaume protesta porque los patronos amenazaron con despidos; y de hecho, a Valero Juárez le despidió el médico don José Ferrer.
            El candidato Sr. Aguillaume, al terminar el escrutinio, manifiesta su deseo de hacer constar los pueblos de la provincia en que se suspendieron actos de propaganda electoral del Bloque Popular el día 14 de los corrientes, y son los que a continuación se detallan: Cebolla, Calera, Santa Olalla, Menasalbas, Gálvez, Santa Ana de Pusa, Retamoso, Villanueva de Alcardete y Villacañas.
           
           
             Terminadas las operaciones de escrutinio, el  señor Presidente acuerda por unanimidad la proclamación de los Diputados a Cortes por esta Circunscripción de Toledo, cuyo resultado es el siguiente:

- Dimas de Madariaga y Almendros (CEDA)........................129.222 votos.
- Dimas Adanes Horcajo (CEDA).........................................128.786    “
- Jesús Salvador Madero (CEDA)........................................128.687    “
- Ramón Molina Nieto (CEDA)............................................ 128.045    “
- Luis Felipe Sánchez Cabezudo-Salanova (Agrario)........... 127.634     “
- Félix Avia García (CEDA)................................................127.571      “
- José Finat Escrivá de Romaní (CEDA)........................... 127.145      “
- Jesús Requejo San Román (Tradicionalista).................. 125.513       “
- Manuel Álvarez Ugena (Izquierda Republicana)............   80.684         “
- Emilio Palomo Aguado (Izquierda Republicana)............   80.189         “
- Félix Urabayen Guindo                       .............................   79.849    
- Andrés Torres Montero.................................................   79.580       “
- Orencio Labrador Maza.................................................    79.458      “
- Santiago Muñoz Martínez (Socialista)............................    79.373      “
- Moisés Gamero de la Fuente (Socialista).......................    79.134      “
- Virgilio Carretero Maenza(Comunista)...........................     78.985     “
- Juan José Benayas Sánchez-Cabezudo(Partido de Centro
   Progresista)...............................................................      30.880      “
- José Esteban Infantes Martín........................................      12.745    “
- José Antonio Primo de Rivera (Falange).....................         1.479      “
- José Sainz..................................................................        1.103     “
- Rafael Sánchez Mazas....................................................            685 “
- Juan Pérez Monge.........................................................            117  “
- Varios.............................................................................             230           “
- En blanco.........................................................................           120            “          


            Y siendo diez el número de Diputados a elegir por esta Circunscripción, el Ilustrísimo Sr. Presidente proclama en este acto Diputados a Cortes electos a los diez primeros antes citados, de mayor a menor según la votación obtenida 
           
           
           
           






sábado, 28 de diciembre de 2013

TORRIJOS EN LA II REPÚBLICA.


Cardenal Segura.
Agustín Rivera Cebolla, primer alcalde republicano de Torrijos. Fotografía cedida por el investigador torrijeño Paco Gómez de Agüero.

PRIMERA MEDIDAS ANTICLERICALES EN TORRIJOS.



              El cardenal  de Toledo, Pedro Segura, en el año 1931, a poco más de 15 días de la proclamación de la II República, lanzó una violenta arenga contra el régimen recién establecido afirmando en una pastoral: "Cuando los enemigos del reinado de Jesucristo avanzan resueltamente, ningún católico puede permanecer inactivo". A los pocos días fue expuldado de España.
               La proclamación de la II República produjo fricciones entre el nuevo régimen y la Iglesia Católica. En el mes de junio de 1931, en un pleno municipal del  Ayuntamiento de Torrijos, un concejal propuso sacar a pública subasta un valioso lienzo del Santísimo Cristo de la Sangre y con el dinero obtenido dar jornales a los obreros más necesitados de la villa. Pero el primer edil, el médico señor Cebolla, convenció a la Corporación para no vender el valioso cuadro. Eso sí, por imposición legal, adoptó la medida de que todos los signos religiosos se almacenaran en otras dependencias.(1)

Extracto del polémico art. 26 de la Constitución republicana de 1931 que anunció la promulgación de una ley para disolver las órdenes religiosas que constituyeran un peligro para la seguridad del Estado.

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(1). Libro de Acta del Ayuntamiento de Torrijos, 22 junio 1931.

lunes, 2 de diciembre de 2013

PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA EN TORRIJOS.

Retrato a carboncillo de José Fiscer Barbeyto, médico y teniente alcalde de Torrijos durante la II República, además de Presidente de la Diputación. Militó en Izquierda Republicana. Al finalizar la guerra civil fue juzgado y condenado, injustamente, a muerte; pero salvó su vida en última instancia.
Julio González Salvoval Mogollón, líder indiscutibe de la derecha torrijeña durante todo el periodo republicano. Militó en Acción Popupar y la CEDA, llegando a Diputado del Congreso Nacional por Toledo. Moriría fusilado a manos de los miembros del Comité de Torrijos en agosto de 1936.
Liberio González Nombela, cura párroco de Torrijos, era una persona muy participativa en la vida pública de la villa durante la II República. Los miembros más radicales del Frente Popular le expulsaron de su parroquía en marzo de 1936 y después sería asesinado en agosto del mismo año por los mismos milicianos.
Juan José Benayas Sánchez-Cabezudo, alto cargo del Ministerio de Agricultura al proclamarse la II República, y cuatro años después nombrado titular de dicho gabinete, influyó favorablemente para facilitar las mejoras en la comarca de los jornaleros del campo de Torrijos.
Agustín Rivera Cebolla, médico de profesión, alcalde de Torrijos durante la mayor parte del periodo republicano, pertenecia al partido de Manuel Azaña: Izquierda Republicana. Gobernó el Ayuntamiento con tanta moderación y sensatez que el propio Arzobispado de Toledo le felicitó por ello. Moriría ejecutado en las tapias del Cementerio de la Almudena de Madrid en el año 1944 después de un bochornoso Consejo de Guerra.
Estos cinco personajes fueron los más influyentes, en nuestra opinión, en la vida social y política de Torrijos desde 1931 hasta 1936.

Propaganda electoral monárquica



PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA EN TORRIJOS.


       Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 significaron el fin de la monarquía de Alfonso XIII y la proclamación de la Segunda República en España. Esta convocatoria electoral se convirtió en un verdadero plebiscito acerca del régimen político: monarquía o república; algo que en principio no estaba previsto. Los monárquicos sufrieron una fuerte derrota en las ciudades, pero no en las zonas rurales. En realidad, en los pueblos pequeños las elecciones no tuvieron un marcado cariz político, sino más bien administrativo. De ahí que en muchos ayuntamientos los concejales fueran nombrados por el artículo 29 de la ley electoral. Se presentaban igual número de candidatos que de concejales correspondían al municipio y ya no era necesario votar
     En Torrijos compitieron dos candidaturas: la monárquica-conservadora y la republicana-socialista; aunque triunfó la primera, hubieron de celebrarse nuevos comicios para el 31 de mayo siguiente. Este día ya salió vencedora la otra lista. El candidato más votado fue Agustín Rivera Cebolla que fue nombrado alcalde. Éste era natural de Sueca (Valencia), de familia acomodada,  donde dejó una notable hacienda de naranjos y otras posesiones para venir a Torrijos en el año 1921 con el fin de ejercer su profesión de médico. Le acompañó en la nueva corporación el también facultativo, y meses después presidente de la Diputación, José Fiscer Barbeyto, además de Pedro Villanueva e Isidro Sánchez Escobar, empresario éste último de gran prestigio en la localidad.
    Los grandes derrotados fueron Fausto Gallarza Cebeira, ingeniero de caminos que ya trabajaba en la Diputación Provincial; Domingo Calderón, que junto con su hermano Cirilo explotaban un grupo de empresas de distintas actividades, y Daniel Oteo, último alcalde de la monarquía, además del cura párroco, Liberio, que se presentó a los primeros comicios citados.
    Pero  el gobernador publicó una orden, siguiendo instrucciones recibidas del Gobierno de la República, ante las protestas y reclamaciones formuladas, para que en las localidades toledanas donde se hubieran falseado las elecciones municipales, deberían ser impugnadas en un determinado plazo. Y al igual que Torrijos, en más de setenta localidades toledanas, que impugnaron el resultado, se repitieron elecciones el día 31 de mayo de 1931.
    Sin embargo el futuro líder indiscutible de la derecha torrijeña sería Julio Gómez Sandoval, quien por entonces no vivía en Torrijos. Gómez Sandoval criticaría años después, en 1935, la forma en que la izquierda accedió a gobernar, en 1931, el primer Ayuntamiento republicano de esta localidad. Lo trataba de una carta abierta al periódico católico El Castellano en la que replicaba a otro artículo publicado en el diario madrileño El Liberal, en el que los miembros de la corporación izquierdista  le tildaban de cacique. Con el privilegio de ser congresista, y su partido gobernando en España, el señor Sandoval exponía con firmeza:

    Los concejales señores Rivera Cebolla, Fiscer Barbeyto, Villanueva y Casado, no fueron elegidos en las primeras elecciones celebradas el día 12 de abril, sino por el contrario, la candidatura en la que figuraban sus nombres fue derrotada por la formada por elementos de la derecha local. Pero dichos comicios fueron anulados por el decapitador de ayuntamientos democráticos, el señor Maura. En las nuevas elecciones celebradas el 31 de mayo de 1931 no acudieron los hombres triunfantes en el primer referéndum, ante el temor de una nueva anulación. Por ello, nadie supondrá que el carácter de legítimos que ellos se apropian sólo es producto de la fantasía creadora de los elementos de izquierdas, pues su ilegitimidad es bien manifiesta.

    El torrijeño, Juan José Benayas Sánchez-Cabezudo, alto cargo del Ministerio de Agricultura, y cuatro años después nombrado titular de dicho departamento,  influyó favorablemente para facilitar las mejoras en la comarca de los jornaleros del campo de Torrijos. Éste   militó durante el primer bienio en el Partido Republicano Progresista de Alcalá Zamora. Aunque esta formación política era opuesta a la del alcalde de Torrijos, ya en Izquierda Republicana, era sobradamente conocido el favoritismo del señor Benayas por su villa natal, aunque siempre se excusara con la coletilla de que “todo obedecía a razones de interés público".

Afiliados de Acción Popular con su líder, Julio González Sandoval, en el centro de la imagen.